Hermandades y Cursillos


"HERMANDADES Y CURSILLOS",
por el Rvdo. P. D. Marcelino Manzano.

Consciente de la urgencia de la nueva evangelización, nuestra Archidiócesis está adquiriendo cada vez más un talante misionero, impulsado por su pastor y Arzobispo, D. Juan José Asenjo, quien en sus cartas pastorales, homilías, entrevistas e intervenciones, constantemente nos hace una llamada a realizar un primer anuncio de Jesucristo, pues son muchas las personas que, pese a vivir en la “tierra de María Santísima” están alejadas de Dios. Nosotros, que hemos conocido la Buena Noticia de Jesucristo en nuestras vidas, no podemos en modo alguno rehuir este encargo del Señor y de la Iglesia. Las misiones populares y las visitas pastorales que lleva a cabo nuestro Obispo Auxiliar, D. Santiago Gómez Sierra, constituyen las dos principales muestras de cómo la nueva evangelización está vertebrando la actividad de la Archidiócesis.

En este contexto evangelizador, hemos recibido el don de los Cursillos de Cristiandad. No hay cursillista con el que haya hablado, que no me haya contado cómo esa experiencia ha renovado su fe y ha supuesto un reencuentro con la Iglesia que ha hecho más plena su existencia. Por eso, los Cursillos son un instrumento especialmente valioso para la tarea que todos tenemos entre manos, y deben ser ofrecidos como un medio primordial a todas esas personas que nos encontramos en el camino o vienen a nosotros porque necesitan esa esperanza que sólo Jesucristo nos puede dar.

En nuestra Archidiócesis, desde hace siglos, los seglares se han unido en hermandades para celebrar su fe y ejercer la caridad, fructificando además en un maravilloso complejo de liturgia y arte que llamamos “cofradías”, y que son admiración del mundo entero. No sólo en Semana Santa, pues también hay muchas hermandades que, exaltando al Santísimo Sacramento, o a la Virgen María y a los santos (proclamando su patronazgo en nuestros pueblos), también han ido conformando una expresión popular de amor, piedad y emociones que constituyen, en muchos casos, el único eslabón de religiosidad que une a la persona con Dios. Ciertamente, esta unión puede ser débil y necesitada de purificación, pero el Señor se vale de medios muy variados para llamar a sus hijos para que estén más cerca de Él. Aquí es donde, en estos momentos, las hermandades y cofradías de la Archidiócesis están intentando poner su esfuerzo evangelizador, animadas por sus párrocos y directores espirituales: a través de las emociones, los sentimientos y la belleza, conducir esa devoción a una verdadera experiencia de Cristo, el único que pone Luz en las tinieblas del ser humano. Las circunstancias de los últimos años han ocasionado que la ingente labor de caridad que están realizando las hermandades propicie también una oportunidad para el anuncio de Jesucristo, pues los cofrades no esconden la razón por la que ayudan a los demás (sin preguntarle credo o filiación): su amor a Cristo y a la Virgen.

La colaboración entre los Cursillos de Cristiandad y los cofrades puede ser muy fecunda, como lo demuestra el hecho de que bastantes miembros de juntas de gobierno y hermandades hayan realizado ya los cursillos. Esta experiencia les ha servido para crecer en su compromiso cristiano, que se ejerce a través de la hermandad, por lo que se convierten decididamente en misioneros para alentar la fe de sus hermanos, impregnando a estas corporaciones del talante misionero que necesitamos, primando la formación y el anuncio sobre otras tareas que deben tener un papel subsidiario (la conservación y aumento del patrimonio artístico, por ejemplo). Ser cursillista te lleva a ser mejor cofrade, pues sin perder la esencia de esta peculiar forma del laicado sevillano, se potencian sus valores espirituales.

Desde la Delegación Diocesana de Hermandades animamos sin duda a todos los miembros de juntas de gobierno y a hermanos en general a realizar la experiencia de Cursillos de Cristiandad. Pido al Señor, por intercesión de nuestra Madre y Patrona la Virgen de los Reyes, que nos capacite para anunciar el Evangelio, uniendo la labor de los cursillistas y la rica tradición de los cofrades. Que Jesucristo, el Señor, nos bendiga a todos.

         Marcelino Manzano Vilches, pbro.
         Delegado Diocesano de Hermandades y Cofradías.
         Archidiócesis de Sevilla.

En Sevilla, a 10 de enero de 2015.

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